sábado, 21 de junio de 2008

Capítulo I. (O de cómo sobrvivir a Eurodisney)

Aún no hemos llegado, pero como ya estuvimos en París hace 13 años, gastamos 1 día en el parque de atracciones y el resto en la propia ciudad. El parque, pues eso, un perque de atracciones muy bien montado. París respira historia en casi todas sus calles. Os recuerdo que aunque no acabé, estudié varios años de Historia y es un tema que me apasiona desde bien jovencito.

Pues bien. ¿Os imaginais en la plaza del Arco del triunfo cuando entraron las tropas aliadas a liberar la ciudad y que los primeros en hacerlo fueron los españoles republicanos a "limpiar" de francotiradores alemanes o la gran fiesta que supuso el día de la liberación en las calles de la ciudad? Esto sólo lo sabrá quien lo lo vivió. Impesiona ver los jardines de Versalles y su palacio, no por mejor cuidados que otros, sino por magnificencia. Lo hemos visto en fotos y películas, pero aún así no nos hacemos a la idea de su inmensidad y pensar por dónde paseaba la realeza (posteriormente guillotinada) en su momento. Saber qué era la original ciudad franca en una pequeña isla del Sena. Pues eso y muchas cosas más. El tiempo no basta para aprender todo eso.
Aparte de toda esa historia, le debemos parte de la nuestra y a nuestra actual situación.

Rápida mención a museoa como el Louvre, que no bastan dos dias para verlo y al Pompidou, donde el arte contemporaneo tiene su principal representación (y donde pude ver una exposición del genial Barceló, cuando en su propia tierra se le "daba largas").

Por todo ello y por más, París no depende, ni debe, de un parqque temático para seguir siendo el corazón de Europa, como antaño.
Así que Eurodisney sólo es una anécdota junto a una cuidad que que respira una historia casi envidiable.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bienvenido a la blogosfera!!